Todas las sociedades organizan ritos para conmemorar, o despedir personas y situaciones. La vida y la muerte, así como todo lo que concierne al cuerpo son , en la universalidad de las sociedades humanas objeto de ceremonia.
En nuestro país, en nuestra localidad, celebramos el 1 de noviembre como el día de Todos los Santos, pero los que nos dedicamos al servicio público debemos empezar a centrarnos en esa festividad un mes antes de su llegada: durante los días que preceden, los familiares de los difuntos realizan frecuentes visitas acementerio con objeto de limpiar las tumbas de sus seres queridos y dejar flores.
Para ese momento y para esa noche, no son pocas las personas que dedican su esfuerzo y horas de trabajo a que todo salga y se trate con el mayor respeto posible: Policia, Protección Civil, Personal Municipal del Cementerio, peones de limpieza,... esta mañana hemos empezado a planificar.
Y no puedo evitar hacer una mención especial a Ángel, sepulturero, mi admiración y respeto hacia él por lo que hace es más que compartida por muchos.
Tambien en esta parte del pueblo, se están desarrollando proyectos de obra que van a permitir prestar más servicios públicos a la ciudadanía, y no solo a Palma, sino a toda la comarca; en esta ocasión es la construcción de un tanatorio, el modelo de gestión de este proyecto (que se construya y explote el servicio por la misma empresa) es necesario y acertado en estos tiempos, donde la inversión pública no es tan fácil.